Ethereum

Podemos afirmar que este 2017 ha sido el año de las ICOs, que han proliferado como setas por todo el ecosistema bitcoin. Sin embargo, el fenómeno ICO no es nuevo. La primera que consiguió un éxito incontestable fue Ethereum, que en agosto de 2014 consiguió colocar 50 millones de Ethereum por un total de 25000 bitcoins, es decir, 1 ETH = 0,0005 BTC. Hoy, tres años después la cotización es 1 ETH = 0,08 BTC. Interesante, ¿no?, pues hay mucho más detrás de ETH que tan solo su espectacular cotización.

Tras su lanzamiento, en 2014, fue acogida por el mercado como el bitcoin 2.0, sobre todo debido a las grandes innovaciones que presentaba con respecto al original, un blockchain por capas que permite los llamados "contratos inteligentes". Al llegar 2015 consiguió pasar de 1 ETH = 1 $ a 1 ETH = 11 $, un pump en toda regla que se mantuvo hasta mediados de ese año. Y entonces llegó el robo en The DAO, un fondo de inversión de capital riesgo referenciado en ETH y que sufrió el robo de 50 millones de dólares en ETH por un hacker ruso. Los miembros del equipo desarrollador de ETH se enfrentó al eterno dilema de la inmutabilidad del código, y tomaron una decisión de la que aún hoy ETH sufre sus consecuencias, y no todas negativas.

Los responsables del mantenimiento del código de ETH decidieron alterar el continuo discurrir de su blockchain y, mediante un polémico y ampliamente debatido hardfork, retomaron los bloques hasta justo el anterior al robo. Así mostraron al mercado que son capaces de anteponer los intereses de sus clientes y proyectos referenciados en ETH antes que respetar la inmutabilidad del código.

Sin embargo, un importante grupo de usuarios de ETH se plantaron ante esta decisión, y bajo el lema "El Código es Ley" aprovecharon el hardfork de julio de 2016 para mantener la cadena antigua de ETH bajo la nueva denominación Ethereum Classic ETC.

Actualmente, ambas monedas conviven sin conflicto alguno, y ETH aprovechó el 2017 para marcar un valor máximo de 1 ETH = 360 $, aprovechando el tirón de las ICO referenciadas en ETH y sus "contratos inteligentes", y afianzandose como la segunda moneda en capitalización en el ecosistema bitcoin.

La exposición de nuestro Fondo de Capital Crypto a Ethereum puede comprobarse en 0xD110D9D136CeA0723A6fB8a78957Ae6909c166CD



No lo olvide:

Invierta tan solo aquello que esté dispuesto a perder...